Impacto de Aranceles en la Rentabilidad y Riesgos de los Bancos Mexicanos, según Fitch

La calificadora de riesgo Fitch Ratings señala que los bancos en México están enfrentando un aumento en los riesgos crediticios, así como un deterioro en la calidad crediticia y presiones sobre sus ganancias. Todo esto es consecuencia del deteriorado ambiente económico resultado de los aranceles que Estados Unidos ha impuesto a las exportaciones mexicanas. De acuerdo con Fitch, el sector bancario en México verá afectada sus utilidades y un menor margen de ganancias, debido a la reducción de tasas de interés y el aumento en el costo del crédito.
Los bancos más pequeños y medianos están en la línea de fuego, sobre todo aquellos que tienen reservas de capital más reducidas y modelos de negocio menos diversificados. Estos bancos son más vulnerables a sectores industriales que dependen de los aranceles estadounidenses, como el automotriz, agrícola, energético, minero y de la construcción. A diciembre de 2024, los siete principales bancos en México que Fitch ha evaluado concentran el 71% de los activos totales del sistema bancario. Estos bancos se enfocan mayormente en otorgar préstamos a grandes empresas y al sector público, además de créditos al consumo para un cliente de alto poder adquisitivo. A pesar de que hay cierta diversificación, la recesión provocada por los aranceles comprometerá el entorno operativo y tendrá un impacto negativo en el desempeño financiero general del sector bancario. Otros sectores, como el de la vivienda y comercio minorista, también se verán perjudicados. Fitch aclara que el crédito dirigido a empresas dependerá de cómo se comporten las industrias claves asociadas al comercio con Estados Unidos y de la confianza que los inversionistas tengan en México. El nivel de exposición de los bancos a estos sectores sensibles a los aranceles es moderado: 1% en la industria automotriz y 6% en la construcción. La caída del peso es un riesgo extra, aunque la moderada dolarización del sistema bancario (16.5% de los préstamos y 15.6% de los depósitos en dólares hasta diciembre de 2024) mitiga un poco el impacto del tipo de cambio. Ya había incertidumbre en el clima de negocios en México por factores como la reforma judicial y el aumento de costos laborales. Este escenario se complica aún más por la incertidumbre respecto a la duración y la intensidad de los aranceles, lo que ya está afectando negativamente la inversión de capital y la confianza del consumidor. Fitch ha bajado notablemente las proyecciones de crecimiento económico para el país debido a los aranceles impuestos por Donald Trump. La agencia anticipa que el crecimiento del PIB real será de 0% en 2025 y de 0.8% en 2026, lo que representa una disminución significativa en comparación con sus previsiones anteriores. De acuerdo con los pronósticos de Perspectivas Económicas Globales publicados el 18 de marzo, México podría entrar en recesión técnica este año, con una caída de la producción en el segundo y tercer trimestre de 2025. En febrero, Banxico redujo la tasa de interés en 50 puntos básicos a 9.5%. Fitch predice que esta tasa disminuirá a 8% para fin de 2025 y a 7.5% para finales de 2026. A pesar de este panorama desalentador, los bancos mexicanos cuentan con la capacidad necesaria para absorber los efectos negativos de la desaceleración económica, según el modelo de escenarios de estrés de Fitch. La agencia recalca que el sistema bancario ha sobrellevado crisis anteriores como la financiera mundial y la pandemia. Fitch añade que las rebajas en las calificaciones de los bancos en esos momentos se debieron más a ajustes en la calificación soberana y no a debilidades específicas del sector bancario.
Es crucial estar al tanto de cómo estas condiciones influyen en la economía local. Las decisiones tomadas por los bancos y el gobierno en estos tiempos de incertidumbre serán determinantes para estabilizar el entorno financiero. La mejora de la confianza del consumidor y el impulso a la inversión privada serán factores clave para revertir las proyecciones negativas de crecimiento. Mantenerse informado y adaptarse a estos cambios es esencial para cualquier inversionista o empresario que busque prosperar en este complicado panorama económico.